Crecimiento Personal

Crecimiento Espiritual

El universo es más milagroso de lo que suponías. Todo está planeado tan exquisitamente que en cualquier momento dado todos recibimos de los demás actores de nuestra vida las enseñanzas que necesitamos. Los
maestros espirituales enseñaban que todo es uno; que el progreso tuyo es el
progreso mío, que tu aflicción es mi aflicción. También decían que todo estaba
relacionado, a determinado nivel. El concepto no es fácil de entender, pero
explica por qué, cuando nosotros cambiamos, todo cambia a nuestro alrededor.

El cambio mental consiste en pasar de ver un mundo hecho de cosas a ver un
mundo de posibilidades, abierto y fundamentalmente hecho de relaciones. Cuando
ocurre este cambio fundamental, nuestro sentido de la identidad también cambia
y empezamos a aceptarnos mutuamente como seres humanos legítimos. Después,
cuando aceptamos este cambio fundamental, empezamos a vernos como parte del
despliegue; también vemos que es prácticamente imposible que nuestras vidas
carezcan de significado. Operando en ese estado mental y de ser distintos,
llegamos a una sensación muy diferente de lo que implica estar comprometido.
Cuando empieza a operar este nuevo tipo de compromiso, hay un flujo a nuestro
alrededor. Las cosas parecen ocurrir sin más. Cuando estamos en un estado de
compromiso y rendición, empezamos a experimentar lo que a veces se ha dado en
llamar «sincronicidad» .

La sincronicidad es un principio de conexión no causal, una coincidencia
significativa de dos o más sucesos en la que están implicando algo más que la
posibilidad aleatoria. Es la ocurrencia simultánea de unos eventos que
corresponden a un mismo sentido, sin que haya entre ellos relación de causa y
efecto. Los acontecimientos sincronizados son una señal de que nos hallamos
recorriendo el sendero adecuado, y también nos dicen cuándo no es así; al nivel
más profundo, nos demuestran que no somos meros observadores, sino
participantes de una red cósmica interconectada.

A veces, yendo de compras, te encuentras por casualidad con alguien con quien
necesitabas hablar pero a quien no había manera de encontrar. Ambas partes han
sido llevadas a esa tienda de manera «coincidente» al mismo tiempo, y todo
ocurre de un modo que está más allá de la mente racional. Puedes tomártelo como
una simple coincidencia o puedes reconocer de lo que se trata: de la misteriosa
interacción de nuestro poderoso inconsciente en el mundo físico, sobre todo si
más tarde recibe otras señales que le indican que haces lo correcto.



Carlos Castaneda

Comentario

¡Tienes que ser miembro de Crecimiento Personal para agregar comentarios!

Únete a Crecimiento Personal

© 2010   creado por Centro Wanamey   Con tecnología de .

Insignias  |  Informar un problema  |  Términos de servicio

Iniciar sesión para hablar
Web del: Centro Wanamey